El Kyoshi Shoko Sato está considerado como uno de los más grandes maestros y pioneros del Karate tradicional japonés. Nació en 1945 en Miyagi, Japón. En los inicios de los años 60 cuando era un adolescente, comenzó a practicar el Karate, bajo el entrenamiento del Gran Maestro Manzo Iwata, quien fue discípulo directo del fundador Kenwa Mabuni. Luego el Maestro Sato se alistó en la prestigiosa Universidad de Toyo en Tokio, también conocida como ”La Casa Poderosa del Karate” , y se focalizó en el Karate competitivo. Mientras permanecía allí, sus habilidades fueron altamente reconocidas y como resultado, fue nombrado “El Capitán” del equipo de la Universidad de Toyo el cual liderizó hasta finales de los años 60 convirtiendo a los atletas en campeones de Karate en Japón.
Luego de su graduación como Economista, trabajó por un tiempo corto y luego fue llamado para que difundiera las técnicas del Karate en América Latina, particularmente en Venezuela, en donde hoy por hoy lo acreditan como el padre del Karate tradicional y competitivo. Hasta la fecha, el Maestro Sato continúa viajando a través del mundo enseñando Karate.
Actualmente es el Director de la Organización Mundial Panamericana de Karatedo Shitoryu (WSKF) y el resultado de su constancia lo señala como el cinta negra más joven y con el ranking más alto, 8vo dan, en Karate Shitoryu.
Ahora su atención esta focalizada en desarrollar a nivel mundial atletas Shitoryu. Su estilo de enseñanza es avocarse a todos los estudiantes, sin darle importancia al color de la cinta, género o capacidad, él los deja avanzar a su propio paso, animándolos pero nunca empujándolos más allá de sus capacidades. Mantiene siempre un nivel de familiaridad, comprensión, flexibilidad y respeto por todos sus estudiantes, siente que si no se interactúa con ellos aprenden malos hábitos, y por ende mal Karate. Siempre está dispuesto a enseñar Karate a cualquier persona que quiera aprender, por lo que a menudo compromete su tiempo y vida personal para alcanzar esa meta, y eso es lo que lo hace verdaderamente único entre los instructores de artes marciales.
Para el Maestro Sato la enseñanza del Karate no es realmente un trabajo, es una manera de vida que disfruta.